Un fin de semana en Amán
20 h de ruta3 paradasMejor: El viernes es el día de rezo y de descanso: la ciudad arranca tardeActualizado julio de 2026
Jordania es pequeña y Amán está bien situada: en una hora de coche se pasa de los mil metros de altitud de la ciudad a cuatrocientos treinta metros BAJO el nivel del mar, que es la orilla del mar Muerto y el punto más bajo de tierra firme del planeta.

Ese desnivel de casi mil quinientos metros en sesenta kilómetros es lo que hace que el fin de semana cunda tanto aquí: el clima, el paisaje y hasta la vegetación cambian por completo en el trayecto. El aviso de calendario: el fin de semana jordano es viernes y sábado.
La ruta, parada a parada
3 PARADAS- 01
Sábado: el mar Muerto
El agua tiene alrededor de un treinta por ciento de sales, unas diez veces más que el mar abierto, y por eso el cuerpo flota sin esfuerzo: no se puede bucear ni nadar de forma normal, solo quedarse tumbado. La sensación es rarísima y dura poco, porque veinte minutos dentro es todo lo que el cuerpo tolera bien.
Reglas que importan y que nadie cuenta antes: no meter la cabeza ni salpicar, si entra en los ojos escuece muchísimo, no afeitarse ese día, y taparse cualquier corte, porque arde.
Y el mar Muerto se está secando: baja alrededor de un metro al año, así que las orillas de las fotos de hace veinte años ya no están donde estaban.
- 02
De camino: el Monte Nebo y Madaba
Desde el Monte Nebo, según la tradición bíblica, vio Moisés la Tierra Prometida sin llegar a entrar en ella. Está de camino al mar Muerto y en día claro se ve el valle del Jordán, el mar Muerto entero y, al fondo, las colinas de Jerusalén. A unos kilómetros, Madaba guarda en el suelo de la iglesia de San Jorge el mapa de mosaico del siglo VI que representa Tierra Santa y el delta del Nilo: es el mapa cartográfico más antiguo que se conserva de la región y todavía se usa como referencia arqueológica para localizar sitios perdidos. Conserva unos dos millones de teselas.
- 03
La noche: narguile en Jabal Amman
En Jordania, país musulmán, el alcohol no vertebra la noche, aunque no está prohibido y se vende en sitios con licencia. Lo que la vertebra es el café, el té con salvia o menta y el narguile, y la conversación se alarga sin prisa.
Las terrazas de Rainbow Street y las azoteas de Jabal Amman son el sitio, con el centro iluminado abajo. Un apunte que se agradece: el café aquí se sirve con cardamomo y, en contexto tradicional, agitar la tacita al devolverla significa que no quieres más. Si la devuelves quieta, te la rellenan.
Preguntas frecuentes
¿Se puede ir al mar Muerto por libre desde Amán?
Sí, en coche de alquiler o taxi contratado por el día, que es lo más habitual porque el transporte público a esa zona es escaso. El acceso al agua se hace normalmente por las playas de los hoteles o por una playa pública, ambas de pago.