ES · EUR
My OzuMy Ozu

OZU /GRECIA /SANTORINI /GUÍA

Un fin de semana en Santorini

20 h de ruta4 paradasMejor: Mayo, junio o septiembre-octubre. Julio y agosto son a otro nivelActualizado julio de 2026

EN CORTO

Quince mil habitantes y millones de visitantes al año, en una isla de setenta y pocos kilómetros cuadrados con dos pueblos principales unidos por una carretera. Esa aritmética es toda la información que necesitas, y de ella sale la única pregunta que importa aquí: no qué ver, sino cuándo. La isla no es grande, y en temporada alta hay demasiada gente para ella.

Amoudi, al pie del acantilado rojo de Oía
© SANTORINI2017 · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons

La consecuencia práctica es que un fin de semana bien montado aquí no va de rutas, va de horarios. Lo mismo que a las siete de la tarde es un atasco de gente, a las ocho de la mañana está vacío y es de las cosas más bonitas del Mediterráneo. Los cruceros descargan por la mañana y se van al atardecer. Así que el plan es sencillo: madruga, desaparece a mediodía y sal a última hora, y ve a los sitios cuando el resto está en otro. Es una isla que castiga mucho al que va con la corriente.

La ruta, parada a parada

4 PARADAS
  1. 01

    Sábado a las ocho: la caminata del filo

    ⏱ 4 hDe Firá a Oia por el borde: unos diez kilómetros

    Lo mejor de esta isla se le escapa a mucha gente: un sendero que va desde Firá hasta Oia siguiendo el borde de la caldera, unos diez kilómetros con el cráter inundado abajo a la izquierda todo el rato, pasando por Firostefani e Imerovigli. Se tarda tres o cuatro horas andando sin correr.

    La primera parte está urbanizada y es un paseo. Después de Imerovigli se convierte en sendero de tierra por el filo, sube y baja, y ahí es donde se pone bueno, porque desaparece la gente. La condición no es negociable: hay que salir a primera hora. No hay ni un metro de sombra en todo el recorrido, y hacerlo a mediodía en verano es una temeridad con vistas.

    Sal a las ocho, lleva dos litros de agua y calzado cerrado, y llegas a Oia a media mañana, cuando el pueblo todavía se puede andar. La vuelta, en autobús.

  2. 02

    Sábado por la tarde: el vino

    ⏱ 3 h

    A mediodía hay que desaparecer del sol, y la mejor manera de hacerlo es meterse en una bodega. El vino de Santorini es una rareza mundial y tiene dos motivos, los dos consecuencia del volcán.

    El primero está en el suelo: es ceniza y piedra pómez, sin apenas materia orgánica, y en ese material la filoxera, el pulgón que en el siglo XIX arrasó las viñas de toda Europa y obligó a injertarlas todas sobre pie americano, no puede vivir. Así que aquí no llegó. Estas cepas son de pie franco, sin injertar, y muchas tienen siglos: son las mismas plantas, con la misma raíz.

    El segundo está en la forma: como aquí sopla un viento que arranca la piel de la cara y no llueve, las vides se trenzan en el suelo formando una cesta, con las uvas dentro, protegidas del viento y recogiendo el rocío de la noche. Parecen nidos. No se parece a ningún viñedo del mundo.

  3. 03

    Sábado al anochecer: Amoudi

    ⏱ 3 hBajando desde Oia por unas trescientas escaleras

    Al pie de Oia, trescientas y pico escaleras hacia abajo por el acantilado, hay un puerto diminuto con cuatro tabernas de pescado con las mesas prácticamente dentro del agua. Se llama Amoudi y es la mejor decisión que se puede tomar en esta isla al atardecer.

    El motivo es de puro sentido común: mientras miles de personas se apretujan arriba en el pueblo para ver la puesta de sol, aquí abajo estás sentado, con una mesa, comiendo pescado que ha llegado esa mañana, viendo exactamente el mismo sol meterse en el mismo mar. La vista es la misma. Solo que sentado.

    Lo único que hay que asumir es la vuelta: son trescientas escaleras cuesta arriba después de cenar, o esperar un taxi que no viene, porque en esta isla apenas hay. Reserva mesa: son cuatro sitios y en temporada se llenan.

  4. 04

    Domingo: la isla que vive

    ⏱ 5 hTierra adentro, en autobús desde Firá

    El domingo, sal del filo. Toda la presión de Santorini está en la línea de la caldera, y a cinco kilómetros tierra adentro hay pueblos donde vive gente y donde no hay prácticamente nadie de fuera. Ese contraste es tan grande que parece otra isla.

    Pyrgos es el más alto de todos, un pueblo medieval de callejuelas concéntricas subiendo hasta un castillo veneciano, y desde arriba se ve la isla entera de mar a mar.

    Emporio tiene un casco antiguo amurallado, con calles cubiertas y pasadizos, que se hizo así para defenderse de los piratas: un laberinto a propósito. Megalochori tiene casonas de capitanes de barco. En estos sitios se come mejor y por la mitad, y las abuelas están sentadas en la puerta. Si solo haces una cosa distinta en Santorini, que sea esta.

Preguntas frecuentes

¿Cuántos días hacen falta en Santorini?

Dos o tres bastan: la isla tiene setenta y pocos kilómetros cuadrados. Lo que importa no es cuántos días, sino a qué hora haces las cosas: hay unos quince mil habitantes y millones de visitantes al año, así que el mismo sitio que a las siete de la tarde es un atasco humano a las ocho de la mañana está vacío. Madruga, desaparece a mediodía y sal a última hora.

¿Se puede ir andando de Firá a Oia?

Sí, y es lo mejor de la isla: unos diez kilómetros por el borde de la caldera, tres o cuatro horas, pasando por Firostefani e Imerovigli. Pero hay que salir a primera hora: no hay ni un metro de sombra en todo el recorrido y a mediodía en verano es una temeridad. Lleva dos litros de agua y calzado cerrado, y vuelve en autobús.

Más en Santorini

OZU+1 sala VIP + 1 eSIM de 10 GB cada mes, y precios de miembro en todo29,99 € al mesConoce Ozu+ →