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Excursiones desde Podgorica
10 h de ruta4 paradasMejor: Mayo, junio, septiembre. En agosto la costa se colapsaActualizado julio de 2026
Casi nadie viene a Podgorica a ver Podgorica, y no hay por qué fingir lo contrario. Se viene porque aquí está el aeropuerto, porque es barato y porque desde aquí se llega a todo. Esa es su función y la cumple bien: es la única capital europea que funciona mejor como campamento base que como destino.

El motivo es el tamaño del país. Montenegro tiene menos de catorce mil kilómetros cuadrados, y desde Podgorica hay hora y media a la bahía de Kotor, media hora al lago, cuarenta minutos a la antigua capital real, una hora al monasterio metido en un acantilado y unas dos horas y media al cañón más profundo de Europa. Todo eso son excursiones de un día, sin dormir fuera. Hay países enteros que caben en el radio de una mañana desde aquí, y este es el único de ellos que además es un país.
La ruta, parada a parada
4 PARADAS- 01
Kotor
La bahía de Kotor explica por qué la mayoría acaba en Montenegro: un brazo de mar largo y torcido, con montañas cayendo a plomo sobre el agua y una ciudad amurallada medieval al fondo. Es Patrimonio de la Humanidad y en verano está a rebosar, cosa que hay que asumir antes de ir.
Empecemos por deshacer el tópico: no es un fiordo. Se lee y se dice constantemente, pero un fiordo lo excava un glaciar y esto no lo excavó ninguno. Es una ría, un valle fluvial hundido bajo el mar, geología completamente distinta con un parecido superficial. Dentro de las murallas, lo que hay que hacer es subir a la fortaleza de San Juan: son más de mil trescientos escalones colgados del acantilado y desde arriba se ve la bahía entera.
Ve temprano y con agua. A mediodía en agosto esa subida es una mala idea con vistas.
- 02
El monasterio de Ostrog
A una hora de la capital hay un monasterio blanco encajado dentro de un acantilado vertical, a novecientos metros de altura. No está al lado de la roca ni apoyado en ella: está metido en la pared, aprovechando dos cuevas, y por eso solo tiene fachada. El resto del edificio es montaña.
Se fundó en el siglo XVII y guarda las reliquias de San Basilio de Ostrog, y eso lo convierte en el principal sitio de peregrinación de esta parte de los Balcanes: vienen ortodoxos, pero también católicos y musulmanes, cosa poco común y que merece señalarse. Hay peregrinos que suben descalzos los últimos kilómetros.
La carretera de acceso es estrecha y de curvas cerradas, y en días de fiesta grande se llena hasta el punto de que conviene aparcar abajo y subir andando. Es la excursión más impresionante que se hace desde Podgorica, y no está en el mar.
- 03
El lago Skadar
El lago más grande del sur de Europa está a media hora de la capital y lo comparten dos países: la frontera con Albania lo parte por la mitad. Es humedal protegido y una de las zonas de aves más importantes del continente, con el pelícano ceñudo como estrella, que es enorme y está en apuros en casi todas partes.
La ventaja práctica que casi nadie aprovecha: el tren de Podgorica a Bar para en Virpazar, el pueblo de entrada, así que esta excursión se hace sin coche y por muy poco dinero.
Desde ahí salen barcas que recorren los canales entre nenúfares y se acercan a monasterios en islotes.
Y hay un mirador famoso, el de la curva de herradura del río Crnojević, que es la foto que has visto de Montenegro sin saber dónde estaba. En verano el lago se cubre de nenúfares en flor, en primavera y otoño hay más aves y menos calor.
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Cetinje y el Lovćen
Cetinje ejerció de capital del reino y conserva el título oficial de Antigua Capital Real, aunque tenga quince mil habitantes. Es baja, arbolada y decimonónica, o sea lo contrario de Podgorica en todo. Lo que hay que ver son las antiguas embajadas: cuando Montenegro era independiente, las potencias europeas plantaron aquí sus legaciones, y esos edificios siguen con sus escudos, reconvertidos en escuelas y museos.
Desde ahí sube la carretera al Lovćen, la montaña negra que probablemente le da nombre al país, y arriba está el mausoleo de Njegoš, el poeta y príncipe-obispo que este país trata como su figura fundacional. Está a 1.657 metros y se llega por un túnel excavado en la roca y 461 escalones, que se cuentan porque el que sube los cuenta. Desde la terraza se ve medio Montenegro y, en día claro, hasta la costa.
Y si bajas de ahí a Kotor por la carretera vieja, la de las curvas de horquilla en la ladera, la excursión se convierte en la mejor del país.
Preguntas frecuentes
¿Qué excursiones se pueden hacer desde Podgorica?
Prácticamente el país entero, porque Montenegro tiene menos de catorce mil kilómetros cuadrados: el lago Skadar a media hora (con tren, para en Virpazar), Cetinje y el mausoleo del Lovćen a cuarenta minutos, el monasterio de Ostrog a una hora, Kotor y la bahía a hora y media, y el cañón del Tara a unas dos horas y media. Todo cabe en un día y se vuelve a dormir aquí.
¿La bahía de Kotor es un fiordo?
No, aunque se repita en todas partes. Un fiordo lo excava un glaciar, y aquí no hubo ninguno: la bahía de Kotor es una ría, un valle de río hundido bajo el mar. Se parecen de lejos y la geología es otra. Eso no le quita nada: sigue siendo la razón por la que la mayoría acaba viniendo a Montenegro.