ES · EUR
My OzuMy Ozu

OZU /AUSTRALIA /SÍDNEY /GUÍA

Excursiones desde Sídney

9 h de ruta4 paradasMejor: De mayo a noviembre pasan las ballenas por la costa. No es un extra menorActualizado julio de 2026

EN CORTO

El azul de las Montañas Azules es literal y tiene explicación física: los eucaliptos sueltan gotitas de aceite a la atmósfera, esas partículas dispersan la luz de longitud de onda corta, y por eso todo lo que está a más de un par de kilómetros se ve azulado. No es una metáfora ni un nombre bonito: es lo que ves desde el primer mirador.

Viñedos del valle del Hunter, en hileras hasta el horizonte
© thinkrorbot · Public domain · Wikimedia Commons

Ese sitio está a dos horas del centro en tren de cercanías, y ese detalle, el tren de cercanías, resume las excursiones de Sídney. Aquí no hace falta alquilar coche ni contratar excursión para salir: la red de trenes llega a las montañas, la de ferris llega a las playas del norte, y el segundo parque nacional más antiguo del mundo tiene estación de tren propia. Lo que hay alrededor de esta ciudad es bosque, acantilado y océano, y está todo a menos de dos horas.

La ruta, parada a parada

4 PARADAS
  1. 01

    Las Montañas Azules

    ⏱ Un díaDos horas en tren desde Central hasta Katoomba

    Estas montañas no dan picos: forman un altiplano de arenisca partido por barrancos enormes, con eucaliptal hasta donde alcanza la vista. Desde el mirador de Echo Point, en Katoomba, se ven las Tres Hermanas, tres agujas de roca asomadas al vacío, y un valle que se pierde en azul. Ese color es el aceite de los eucaliptos dispersando la luz, y por eso el parque se llama como se llama.

    Hay dos maneras de hacerlo y las dos son buenas: por arriba, encadenando miradores, o bajando al fondo del barranco por los senderos. Para bajar está el ferrocarril escénico, con una pendiente de cincuenta y dos grados que lo convierte en el más inclinado del mundo, empezó siendo un tren minero para sacar carbón del valle y ahora baja gente. Se hace todo en tren desde Central, sin coche y sin excursión organizada. Lleva ropa de abrigo: son mil metros de altura y en invierno hiela.

  2. 02

    El Royal National Park

    ⏱ Un díaUna hora en tren hacia el sur. Hay varias estaciones

    Al sur de la ciudad, a una hora en tren, hay un parque nacional que se declaró en 1879 y que es, después de Yellowstone, el segundo más antiguo del mundo. Ese dato solo ya justifica el viaje: cuando se protegió esto, la idea misma de parque nacional tenía siete años de vida.

    Lo que hay es costa de acantilado, calas de arena, bosque y un sendero costero de treinta kilómetros que se puede hacer por trozos. La joya rara es la Figure Eight Pool, una piscina natural con forma de ocho excavada en la plataforma rocosa, que solo aparece con marea baja y que se ha hecho famosa hasta el punto de tener que regular las visitas: hay gente que ha ido con marea alta y ha tenido que ser rescatada, porque las olas barren la plataforma.

    Si vas, mira la tabla de mareas y hazle caso. El resto del parque es tranquilo, enorme y con estaciones de tren en el borde.

  3. 03

    El valle del Hunter

    ⏱ Un díaUnas dos horas al norte por carretera

    A dos horas al norte crece la zona de viñedo más antigua de Australia, plantada desde la primera mitad del siglo XIX. Es la excursión clásica de fin de semana desde Sídney y funciona como tal: bodegas, comida y carretera entre viñas.

    Lo que hay que saber para que la visita tenga sentido: la uva de aquí es la semillon, y hace un vino blanco que es una rareza mundial. Se embotella joven, con muy poco alcohol, y recién hecho está flaco y no dice gran cosa. Lo que ocurre es que con diez o quince años en botella se transforma en algo tostado y complejo que no se parece a ningún otro blanco. Es de los pocos vinos del mundo que se hacen pensando en una década larga. Si pruebas uno joven y uno viejo del mismo sitio y no notas la diferencia, es que no había diferencia.

    Y una advertencia práctica: esto es carretera y vino, así que o conduce alguien que no bebe o vas en transporte contratado.

  4. 04

    Las ballenas, y los acantilados del norte

    ⏱ Medio díaFerry a Manly, o tren y bus a los acantilados del norte

    Entre mayo y noviembre las ballenas jorobadas pasan por delante de Sídney en su migración anual entre la Antártida y los mares cálidos del norte, y esto no es una excursión de pago obligatoria: se ven desde tierra, desde cualquier acantilado que dé al océano abierto. Miles de ejemplares recorren esta costa cada temporada.

    Los sitios son los cabos: North Head en Manly, al que se llega en ferry y autobús, y The Gap en Watsons Bay, al que se llega también en ferry, son dos balcones sobre el océano. Se lleva paciencia, se mira al horizonte y aparecen los chorros. Se pueden contratar barcos que salen a buscarlas, y eso acerca, pero hay que saber que desde el acantilado se ven igualmente y gratis.

    Y de paso, esos dos cabos son de los mejores miradores de la ciudad aunque no pase ninguna ballena: acantilado de arenisca cayendo a plomo sobre el Pacífico, y detrás, el puerto.

Preguntas frecuentes

¿Se puede ir a las Montañas Azules en tren desde Sídney?

Sí, y es la mejor manera: unas dos horas en tren de cercanías desde Central hasta Katoomba, sin coche ni excursión organizada. Allí están el mirador de Echo Point con las Tres Hermanas y el ferrocarril escénico, que baja al barranco con una pendiente de 52 grados y es el más inclinado del mundo. Lleva abrigo: son mil metros de altura.

¿Por qué son azules las Montañas Azules?

Porque los eucaliptos sueltan gotitas de aceite a la atmósfera y esas partículas dispersan la luz de longitud de onda corta, así que todo lo que está a más de un par de kilómetros se ve azulado. No es un nombre poético: es un efecto físico que se aprecia desde cualquier mirador del parque.

Más en Sídney

OZU+1 sala VIP + 1 eSIM de 10 GB cada mes, y precios de miembro en todo29,99 € al mesConoce Ozu+ →