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Qué ver en Múnich

6 paradasActualizado julio de 2026

EN CORTO

El problema de Múnich es de abundancia y no de escasez: hay dos palacios reales, tres pinacotecas seguidas, el museo de ciencia más grande del mundo y un casco viejo entero, y en cuatro días no se ve. La razón es que los Wittelsbach gobernaron aquí setecientos treinta y ocho años y todo ese tiempo estuvieron comprando cosas.

El Neues Rathaus neogótico y la Marienplatz desde arriba, con la ciudad extendiéndose detrás
© Chris 73 / Wikimedia Commons · CC BY-SA 3.0 · Wikimedia Commons

Y hay una parte del catálogo que la ciudad tardó setenta años en enseñar. Múnich fue la Hauptstadt der Bewegung, la capital del movimiento nazi: aquí se fundó el partido y aquí fracasó el golpe de 1923. El centro de documentación que lo cuenta abrió en 2015, sobre el solar exacto de la sede. No es una visita agradable y es la que mejor explica esta ciudad.

La ruta, parada a parada

6 PARADAS
  1. 01

    El Neues Rathaus

    Ocupa un lado entero de la Marienplatz, tiene cien metros de fachada, gárgolas, pináculos y una torre de ochenta y cinco metros, y es de entre 1867 y 1908. O sea: mientras se acababa esto, en París ya llevaban veinte años con la Torre Eiffel. Es neogótico, que era la moda de la época para que las ciudades nuevas ricas parecieran antiguas.

    Merece la pena por dos cosas. Una: se sube a la torre en ascensor, y desde arriba se ve el casco viejo entero y, los días claros, los Alpes al fondo, que es la imagen que explica por qué Múnich es como es.

    Dos: el patio interior es gratis, casi nadie entra y en diciembre tiene uno de los mercados de Navidad más bonitos de la ciudad.

  2. 02

    La Frauenkirche

    De ladrillo rojo, enorme y sobria por dentro hasta el aburrimiento, y aun así es el símbolo de la ciudad. Se levantó en veinte años, entre 1468 y 1488, que para una iglesia gótica es una velocidad indecente. Las cúpulas de cebolla que la hacen reconocible no estaban en el plan: el proyecto pedía agujas góticas y no hubo dinero, así que en 1525 le pusieron esas cúpulas de remate provisional.

    Quinientos años después ahí siguen.

    Sus torres miden noventa y nueve metros y ese número gobierna la ciudad entera: en un referéndum de 2004 los muniqueses votaron que ningún edificio nuevo del centro las superara. Es el único sitio de Europa donde una iglesia del XV le pone el techo a los promotores inmobiliarios, y es la razón de que aquí no haya torres de cristal.

  3. 03

    La Residenz

    El palacio urbano más grande de Alemania se esconde a la vista: por fuera es una fachada larga y gris que la gente cruza sin mirar. Dentro hay ciento treinta salas de siete siglos de acumulación, desde el Renacimiento hasta el XIX, porque cada generación de Wittelsbach añadía su ala sin tirar la anterior.

    La sala que justifica la entrada es el Antiquarium: sesenta y seis metros de bóveda del siglo XVI construidos para guardar bustos romanos, y es la sala renacentista más grande al norte de los Alpes. Casi todo lo que ves se reconstruyó después de 1945 a partir de fotografías, porque de esto quedó poco.

    En la fachada, los leones de bronce tienen los escudos gastados y brillantes de tanta mano: se tocan para la suerte, y es de lo poco que se hace aquí sin motivo.

  4. 04

    El Kunstareal

    Cuatro manzanas al norte del centro concentran la Alte Pinakothek (hasta el XVIII), la Neue (XIX), la Pinakothek der Moderne y la Sammlung Brandhorst, más los museos de antigüedades. Es una de las mayores concentraciones de arte de Europa y está pensada así desde Luis I, que quiso hacer de Múnich una Atenas del norte y se lo tomó bastante en serio.

    El error de todo el mundo es intentar dos el mismo día, y no funciona: se sale saturado y sin acordarse de nada. La Alte tiene el mayor Rubens del mundo y el Durero, la Moderne tiene diseño industrial, que es el fuerte alemán, la Brandhorst tiene a Twombly y un edificio de treinta y seis mil varillas de colores por fuera.

    Una, y luego a la calle.

  5. 05

    El Deutsches Museum

    El museo de ciencia y técnica más grande del mundo ocupa una isla entera del Isar y se fundó en 1903 con una idea que entonces no era obvia: que se pudiera tocar. Nada de cordones. Se abren tapas, se accionan palancas y hay demostraciones a horas fijas, incluida una de rayos de cientos de miles de voltios que hace saltar a la sala.

    Hay un submarino U-boot real abierto por la mitad, una mina reconstruida bajo el suelo por la que se camina, aviones colgados del techo y una sección de instrumentos musicales que nadie espera.

    La advertencia es de tamaño: no cabe en un día ni de lejos, y el que lo intenta acaba odiando la ciencia. Dos plantas, y fuera.

  6. 06

    El centro de documentación del nazismo

    En Múnich se fundó el partido nazi, aquí fracasó el golpe de 1923 y a esta ciudad le dio Hitler el título oficial de «capital del movimiento». Durante setenta años esto no se contó en ninguna parte: el solar de la Casa Parda, la sede del partido, se dejó como aparcamiento y se miró hacia otro lado.

    En 2015 se abrió ahí un edificio blanco, cúbico y deliberadamente frío que documenta qué pasó, quién lo hizo y por qué en esta ciudad y no en otra. No hay objetos ni escenografía: hay documentos, fotos y nombres, incluidos los de las familias de aquí que salieron ganando.

    Es la visita más incómoda de Múnich y la que más honra a la ciudad, precisamente por lo tarde que llegó.

Preguntas frecuentes

¿Qué hay que ver en Múnich?

La Marienplatz y la Frauenkirche, la Residenz o Nymphenburg como palacio, una de las tres pinacotecas del Kunstareal y el Deutsches Museum si te interesa la técnica. Y el centro de documentación del nazismo, que es lo más incómodo y lo que mejor explica la ciudad.

¿Por qué no hay rascacielos en Múnich?

Porque los vecinos votaron que no. En un referéndum de 2004 se decidió que ningún edificio nuevo del centro superara los cien metros, que es la altura de las torres de la Frauenkirche. Por eso Múnich no tiene skyline y Fráncfort sí.

¿Qué relación tiene Múnich con el nazismo?

Aquí se fundó el partido, aquí fracasó el golpe de 1923 y la ciudad recibió el título oficial de «capital del movimiento». El centro de documentación que lo cuenta abrió en 2015 sobre el solar exacto de la sede del partido, que durante setenta años fue un aparcamiento.

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