ES · EUR
My OzuMy Ozu

OZU /JAPÓN /TOKIO /GUÍA

Comer en Tokio

3 h de ruta5 paradasMejor: El sushi, de desayuno. El ramen, a la una de la mañanaActualizado julio de 2026

EN CORTO

Tokio lleva años siendo la ciudad con más estrellas Michelin del mundo, por delante de París, y eso engaña: hace pensar que comer bien aquí es caro y hay que reservar con meses. Es al revés. Tokio es la ciudad donde comer bien es más fácil y más barato del mundo desarrollado, porque el listón mínimo está altísimo.

Un tsukemen: los fideos aparte y el caldo espeso para mojar, con nori y huevo
© Douglas Perkins · CC0 · Wikimedia Commons

La clave está en la especialización. Aquí un sitio hace una cosa: solo tempura, solo anguila, solo soba, y la lleva haciendo cuarenta años. No hay carta larga. Un local de ocho asientos donde un señor solo hace tonkatsu desde 1980 va a estar mejor que cualquier restaurante de hotel, y cuesta lo que un menú del día.

La ruta, parada a parada

5 PARADAS
  1. 01

    El konbini, en serio

    Toca decirlo aunque suene mal: la comida de las tiendas de conveniencia japonesas (7-Eleven, Lawson, FamilyMart) es buena. No «aceptable para ser una gasolinera»: buena. El sándwich de huevo del 7-Eleven tiene fama internacional merecida, los onigiri se hacen varias veces al día y llevan un envoltorio ingeniosísimo para que el alga no se humedezca hasta que lo abres.

    Es donde desayuna y almuerza medio Tokio, y no por pobreza sino porque está bueno y cuesta poco. Hay café decente, hay sopa, hay pollo frito en el mostrador. Para un desayuno o una cena tardía después del último tren, es la respuesta.

    Y sí, hay que probar el sándwich de huevo.

  2. 02

    La depachika

    ⏱ 2 hEn el sótano de cualquier gran almacén

    El sitio que más sorprende y que casi ningún visitante pisa. Los grandes almacenes japoneses tienen en el sótano (depachika, de «depāto» y «chika», sótano) un mercado de comida de una escala y una calidad que no existen en Europa: pasillos y pasillos de mostradores con bentō, tempura, wagyu, pastelería francesa, encurtidos, sashimi. Es hermoso de ver aunque no compres nada: la presentación es obsesiva y las dependientas te ofrecen a probar. Y hay un truco: la última hora antes de cerrar rebajan lo fresco, y hay gente esperando a que empiecen a poner las pegatinas. Compra un bentō y cénalo donde quieras: es una de las mejores comidas baratas de la ciudad.

  3. 03

    El ramen y la máquina de tickets

    El sistema descoloca la primera vez: en muchos sitios de ramen hay una máquina expendedora en la entrada. Metes el dinero, eliges tu bol pulsando un botón (a veces solo en japonés, con fotos si hay suerte), sale un ticket y se lo das al cocinero. No hay carta, no hay camarero y no hay conversación.

    Y luego: se sorbe. No es una leyenda, se hace y no es de mala educación, enfría el fideo y airea el caldo. Lo que sí es de mala educación es entretenerse: en un local de diez asientos con cola fuera, se come y se sale. Cuarenta minutos de sobremesa aquí no.

    Y hay ramen a las tres de la mañana, que es cuando mejor sabe.

  4. 04

    El sushi de desayuno

    En el mercado exterior de Tsukiji

    Contradice todo lo que crees, y aun así es cierto: el mejor sushi se come por la mañana, porque el pescado acaba de llegar. En el mercado exterior de Tsukiji hay barras que abren a las cinco o las seis y a las nueve ya están sirviendo lo mejor del día.

    No hace falta ir a un templo del sushi con tres estrellas y lista de espera. Una barra pequeña, ocho asientos, el señor detrás y la vitrina delante. Se come de uno en uno según te lo van poniendo.

    Y un apunte de etiqueta: el nigiri se come con la mano, no con palillos, y se moja por el lado del pescado, no por el del arroz, que si no se deshace y se lleva media salsa.

  5. 05

    Yakitori bajo las vías

    Yūrakuchō, Shinbashi o Ebisu, en los arcos del tren

    Los arcos del viaducto del tren esconden, en Tokio, un barrio entero de tabernas: humo, brasas, taburetes en la calle y oficinistas quitándose la corbata. El yakitori es pollo a la brasa en brocheta, y se aprovecha todo el animal: muslo, piel, cartílago, corazón, hígado. Se pide tare (con salsa dulce) o shio (solo sal), y la respuesta correcta la primera vez es shio, para enterarte de a qué sabe. Se acompaña de cerveza y de más brochetas. Es barato, es informal, y con el tren pasando cada tres minutos por encima de tu cabeza es una de esas cosas que solo pasan aquí.

Preguntas frecuentes

¿Es caro comer en Tokio?

No: es de las ciudades donde comer bien es más fácil y más barato del mundo desarrollado, porque el listón mínimo está altísimo. Un local de ocho asientos especializado en una sola cosa cuesta lo que un menú del día y está mejor que cualquier restaurante de hotel.

¿Se sorbe el ramen en Japón?

Sí, y no es de mala educación: enfría el fideo y airea el caldo. Lo que sí está mal visto es entretenerse en un local pequeño con cola fuera: se come y se sale. En muchos sitios se paga antes, en una máquina de tickets a la entrada.

¿Qué es una depachika?

El mercado de comida del sótano de los grandes almacenes japoneses: pasillos de mostradores con bentō, tempura, wagyu, pastelería y sashimi, de una calidad que no existe en Europa. En la última hora antes de cerrar rebajan lo fresco.

Más en Tokio

OZU+1 sala VIP + 1 eSIM de 10 GB cada mes, y precios de miembro en todo29,99 € al mesConoce Ozu+ →