OZU /AUSTRALIA /MELBOURNE /GUÍA
Qué ver en Melbourne
7 h de ruta4 paradasMejor: Los museos, entre semana. Los callejones, cuando seaActualizado julio de 2026
En 1880 Melbourne era una de las ciudades más ricas del planeta, y esa frase es la clave de todo lo que vas a ver. En 1851 se encontró oro en Victoria y llegó una de las fiebres del oro más grandes de la historia: la población del estado se multiplicó en una década y aquí entró una cantidad de dinero difícil de imaginar. Con eso se construyó una ciudad victoriana enorme, presumida y de piedra, en un sitio que quince años antes eran cuatro cabañas.

Le llamaron la Melbourne maravillosa, y lo decían en serio. Casi todo lo que se visita hoy sale de ahí: el palacio de exposiciones, la biblioteca con su cúpula, los pasajes comerciales, el estadio, las calles anchas. Y también los callejones, que eran la trastienda de esa ciudad rica y que hoy son lo que más gente viene a ver. Los sitios de Melbourne no son espectaculares de uno en uno. Lo que impresiona es el conjunto y saber de dónde salió.
La ruta, parada a parada
4 PARADAS- 01
La sala de lectura de la biblioteca
La Biblioteca del Estado de Victoria tiene una sala de lectura octogonal con una cúpula enorme y una galería de balcones alrededor, terminada en 1913, que cuando se hizo era una de las cúpulas de hormigón armado más grandes del mundo. Se entra gratis, sin entrada y sin cola, y se puede subir a los balcones a mirarla desde arriba.
Es probablemente el interior más bonito de Australia y sigue siendo una biblioteca de verdad: hay gente estudiando debajo. Esa es la mitad de la gracia.
La otra mitad es lo que guarda: aquí está la armadura de Ned Kelly, el bandolero irlandés-australiano que se enfrentó a la policía en 1880 con un traje de placas de acero hecho con rejas de arado. Es el objeto más famoso del país y está en una vitrina, en una biblioteca, gratis.
- 02
La Galería Nacional de Victoria
El museo de arte más antiguo de Australia, fundado en 1861 con dinero de la fiebre del oro, y hoy el más visitado del país. Se entra por una pared de agua, una lámina de cristal por la que cae agua constantemente y que todo el mundo toca al pasar. Y la colección permanente es gratis, entera: eso es lo que hay que saber.
Dentro hay pintura europea, asiática y australiana, pero lo que hay que buscar es la parte que no vas a ver en ningún museo de tu país: el arte aborigen, tanto el antiguo como el contemporáneo, que es una de las tradiciones artísticas vivas más largas del mundo y que en las últimas décadas se ha convertido en arte contemporáneo de primer nivel.
Dedícale el tiempo que le darías a los europeos. Los cuadros del desierto central, con esa técnica de puntos, no son artesanía: son pintura contemporánea hecha por gente que está pintando su territorio y su ley.
- 03
El MCG
Un estadio para unas cien mil personas, en el centro de la ciudad, que es el sitio más sagrado de Australia y no es una exageración. Aquí se jugó el primer partido internacional de críquet de la historia, en 1877, aquí fueron los Juegos Olímpicos de 1956, y aquí se juega cada septiembre la final del fútbol australiano, que es la mayor cita del país.
Ese deporte, el fútbol australiano, se inventó en esta ciudad a mediados del XIX y no se juega en casi ningún otro sitio del mundo con seriedad. Es un juego de campo ovalado, sin fuera de juego, donde el balón se golpea con el puño o se patea y donde la gente salta unos encima de otros para cogerlo en el aire.
Aquí no es un deporte: es la identidad de los barrios, cada uno con su equipo desde hace más de un siglo. Si coincides con un partido, ve. Y si no, la visita guiada al estadio te explica el país mejor que un museo.
- 04
La ciudad que había antes de 1835
Melbourne se fundó en 1835 y hay un episodio en esa fecha que merece conocerse, porque es único en Australia. Un colono llamado John Batman firmó un documento con ancianos del pueblo wurundjeri por el que decía haber comprado cientos de miles de hectáreas a cambio de mantas, cuchillos y harina. Fue el único intento de la historia colonial australiana de reconocer que la tierra tenía dueño.
Y el gobierno lo anuló ese mismo año. La razón oficial fue que la tierra pertenecía a la Corona y nadie podía comprársela a nadie, porque legalmente no había nadie: era el principio de la tierra de nadie, que se mantuvo en vigor hasta 1992. Melbourne está en territorio de la nación kulin, wurundjeri y boonwurrung, y ese reconocimiento se lee en voz alta al empezar los actos públicos de esta ciudad, incluidos los partidos del estadio.
No hay monumento que visitar, pero sí hay un centro cultural aborigen junto al río y una fecha, el 26 de enero, que aquí es fiesta nacional y día de la invasión a la vez.
Preguntas frecuentes
¿Qué hay que ver en Melbourne?
Los laneways, que son el monumento local, la sala de lectura de la Biblioteca del Estado, con su cúpula de 1913 y la armadura de Ned Kelly, gratis, la Galería Nacional de Victoria, con la permanente gratis y una colección de arte aborigen que no verás en Europa, el Royal Exhibition Building de 1880, y el MCG, el estadio de cien mil personas donde se juega el deporte que se inventó aquí.
¿Por qué Melbourne tiene tantos edificios victorianos?
Por el oro. En 1851 se encontró oro en Victoria y llegó una de las fiebres más grandes de la historia: la población del estado se multiplicó en una década y entró una cantidad de dinero enorme. Con eso se levantó una ciudad victoriana de piedra en un sitio que quince años antes eran cuatro cabañas. En 1880 Melbourne era una de las ciudades más ricas del mundo, y le llamaban la Melbourne maravillosa.