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Excursiones desde Toronto

4 paradasMejor: De mayo a octubre. Y en octubre, por el arceActualizado julio de 2026

EN CORTO

Las cataratas del Niágara se mueven. El agua erosiona la roca blanda de debajo del borde, la cornisa dura se queda en voladizo y acaba desprendiéndose, así que la catarata retrocede río arriba: ha subido once kilómetros desde la última glaciación y ahora mismo está a unos once kilómetros de donde empezó. Llegó a retroceder más de un metro al año.

Un barco acercándose al pie de las cataratas del Niágara, con un arcoíris en la nube de agua
© DXR · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons

Y lo único que la ha frenado es una decisión humana: al desviar buena parte del caudal a las centrales hidroeléctricas, la erosión bajó a unos treinta centímetros por año. O sea que las turbinas no solo se llevan el agua: le han cambiado la geología. Eso está a hora y media, y es la excursión obligada. Lo demás desde aquí es lago, vino y bosque.

La ruta, parada a parada

4 PARADAS
  1. 01

    Las cataratas del Niágara

    ⏱ 8 hHora y media al sur, en coche, autobús o tren

    La altura decepciona: cincuenta y siete metros, menos que muchos edificios de Toronto. Lo que impresiona es el caudal, que en verano de día pasa de dos mil ochocientos metros cúbicos por segundo por la herradura canadiense, y el ruido, que se oye antes de verlas. La catarata grande está del lado canadiense y por eso la vista buena la tiene Canadá y no Estados Unidos, cosa que en Nueva York no gusta.

    La manera de verlas es meterse debajo: los barcos que llegan hasta la base de la herradura te dejan empapado incluso con el chubasquero, y ahí es donde entiendes el volumen. También hay túneles excavados detrás de la cortina de agua.

    Y una cosa que hay que decir para que no te lleves un chasco: el pueblo de al lado es una feria con museos de cera y casas del terror. Ve, mira las cataratas, y luego vete al norte.

  2. 02

    Niagara-on-the-Lake y el vino

    ⏱ 5 h

    Veinte minutos al norte de las cataratas, un pueblo de casas de madera de principios del XIX, con una calle principal, un teatro y un fuerte de la guerra de 1812. Se salvó de todo, incluida la feria de al lado, y es el contrapeso exacto del día.

    Alrededor está la principal zona vinícola de Canadá, protegida por el microclima del lago Ontario, que hace de radiador y alarga la temporada. Y aquí se hace el ice wine: las uvas se dejan en la cepa hasta diciembre o enero, hasta que se congelan a ocho bajo cero o menos, y se vendimian y se prensan congeladas, de noche. El agua de la uva se queda como cristales de hielo en la prensa y solo sale el azúcar concentrado.

    De una cepa entera salen unas gotas, y por eso cuesta lo que cuesta. Canadá es el mayor productor del mundo, por delante de Alemania, que lo inventó.

  3. 03

    Prince Edward County

    ⏱ 10 hDos horas y media al este, en coche

    Una isla en el lago Ontario, a dos horas y media al este, que hace veinte años era campo y hoy es la escapada de fin de semana de Toronto: bodegas pequeñas, granjas, queserías y una calle de pueblo con restaurantes buenos. Es lo que sería la campiña si aquí hubiera campiña.

    Lo que la hace rara es Sandbanks: hay dunas de arena de agua dulce de veinticinco metros de alto, con playa, en medio de un lago. Son de las mayores del mundo en su tipo y no encajan mentalmente con nada: parece la costa y estás a mil kilómetros del mar.

    Va con coche obligatoriamente y es un día largo, así que funciona mejor con noche allí.

  4. 04

    Algonquin

    ⏱ 12 hUnas tres horas al norte, en coche

    Tres horas al norte empieza el Canadá que tienes en la cabeza: siete mil kilómetros cuadrados de bosque y lagos, con alces, castores y lobos, y sin carreteras salvo una que lo cruza. Es el parque provincial más antiguo de Ontario, de 1893, y la manera clásica de recorrerlo es en canoa, saltando de lago en lago y cargando la canoa al hombro entre uno y otro.

    Pero el motivo para hacer las tres horas es de calendario: a finales de septiembre y principios de octubre, el arce azucarero se vuelve rojo y el bosque entero cambia de color durante dos o tres semanas. No es una metáfora ni una foto retocada: es la hoja de la bandera y pasa de verdad.

    Las fechas cambian cada año según el frío, y hay partes oficiales que las siguen semana a semana. Si tu viaje cae ahí, esto gana a todo lo demás de esta lista.

Preguntas frecuentes

¿Cómo se va a las cataratas del Niágara desde Toronto?

Hora y media al sur, en coche, autobús o tren. La catarata grande, la herradura, está del lado canadiense, así que la vista buena es esta. Y el consejo que cambia el día: ve las cataratas y luego sal veinte minutos al norte, a Niagara-on-the-Lake, porque el pueblo de al lado es una feria.

¿Es verdad que las cataratas del Niágara se mueven?

Sí: el agua erosiona la roca blanda de debajo del borde y la cornisa dura acaba desprendiéndose, así que la catarata retrocede río arriba. Ha subido once kilómetros desde la última glaciación y llegó a retroceder más de un metro al año. Desviar el caudal a las centrales lo ha frenado a unos treinta centímetros.

¿Cuándo cambia de color el arce en Ontario?

A finales de septiembre y principios de octubre, durante dos o tres semanas, y las fechas exactas cambian cada año según el frío: hay partes oficiales que lo siguen semana a semana. El sitio es el parque Algonquin, a unas tres horas al norte de Toronto.

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