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Qué ver en Vancouver

4 paradasActualizado julio de 2026

EN CORTO

Vancouver es la única ciudad grande de Norteamérica sin una autopista atravesando el centro, y eso no es una casualidad geográfica: en los años sesenta y setenta había un plan para meter una, como se hizo en todas partes, y los vecinos se organizaron y lo tumbaron. El trazado habría arrasado Chinatown y Gastown. Perdieron los ingenieros y ganó la ciudad.

Ciclistas y patinadores en el seawall de Stanley Park, con el puente Lions Gate al fondo
© bobanny · Public domain · Wikimedia Commons

Todo lo demás sale de ahí. Como no hay autopista, el centro no se vació ni se convirtió en aparcamientos, como no se vació, se llenó de torres de viviendas en vez de oficinas, y como la gente vive en el centro, se puede andar. Hasta le pusieron nombre, «vancouverismo», y hoy se estudia y se copia fuera. Lo que ves aquí es lo que pasa cuando alguien dice que no a tiempo.

La ruta, parada a parada

4 PARADAS
  1. 01

    Stanley Park

    Cuatrocientas cinco hectáreas rodeadas de agua por tres lados, más grande que Central Park y con una diferencia de origen que lo explica todo: no se diseñó. Era una reserva militar del gobierno, la ciudad la pidió en 1886, el mismo año en que se fundó, y en vez de ajardinarla dejaron en pie el bosque que ya estaba. Por eso hay cedros rojos de siglos y por eso, en el interior, es selva templada lluviosa de verdad.

    Lo que casi nadie cuenta es que aquí vivía gente. Había varias comunidades, indígenas y no, en distintos puntos del parque, una de ellas en Brockton Point, y se las fue desalojando por vía judicial durante décadas, hasta los años treinta.

    El parque «virgen» no estaba vacío. Los carteles de hoy lo mencionan, que ya es más de lo que hacían hace veinte años.

  2. 02

    El seawall

    Veintiocho kilómetros de paseo pegado al agua sin un solo cruce de coches: es el más largo del mundo en su tipo. Se empezó en 1917 por un motivo práctico y no estético, la erosión se estaba comiendo la orilla del parque, y se tardó sesenta años en cerrar el anillo.

    Y tiene un protagonista: James Cunningham, maestro cantero, que estuvo treinta y dos años en la obra hasta jubilarse en 1955 y que luego seguía yendo los fines de semana a supervisar cómo lo hacían los demás. Se dice que conocía cada piedra. Hay una placa suya y una carrera anual con su nombre.

    Recorrerlo entero en bici son unas tres horas, el tramo de Stanley Park, nueve kilómetros, se hace en una hora larga y es de sentido único, contra las agujas del reloj, y eso se cumple.

  3. 03

    La ciudad que no tiene autopista

    A finales de los sesenta, Vancouver tenía en la mesa el mismo plan que todas las ciudades norteamericanas: una autopista elevada entrando hasta el centro. El trazado pasaba por encima de Chinatown y de Gastown y los habría demolido. Los vecinos, con el barrio chino al frente, se organizaron, llenaron los plenos y consiguieron que en 1972 se enterrara el proyecto.

    La consecuencia es todo lo que ves. Sin autopista, el centro nunca se vació de gente ni se llenó de aparcamientos, así que se pudo construir vivienda en altura en vez de oficinas: torres delgadas sobre bases bajas, con calle a pie de acera.

    Ese modelo tiene nombre propio, «vancouverismo», y lo copian de Melbourne a Dubái. Aquí el centro es el barrio con más densidad de vivienda de Norteamérica, y por eso a las nueve de la noche hay gente en la calle.

  4. 04

    El museo de antropología

    El museo abre en el campus de la universidad, a media hora del centro, y hay que verlo si te interesa entender dónde estás. Guarda una de las mejores colecciones de arte de los pueblos de la costa noroeste: tótems, canoas, máscaras, cofres de madera doblada. El edificio, de Arthur Erickson, es una nave de hormigón con la pared del fondo de cristal, así que los tótems se ven contra el bosque y el mar de verdad, no contra una pared.

    Dentro está El cuervo y los primeros hombres, de Bill Reid, escultor haida: un cedro amarillo tallado en el que un cuervo abre una concha de la que salen los primeros humanos, que es el mito de origen haida. Tardó tres años.

    Y hay una cosa que el museo hace y casi ninguno hace: buena parte de la colección está expuesta en vitrinas abiertas y cajones que se pueden abrir, y las comunidades de origen tienen voz sobre qué se enseña y cómo. Varias piezas se han devuelto.

Preguntas frecuentes

¿Por qué no hay autopista en el centro de Vancouver?

Porque los vecinos la pararon. A finales de los sesenta había un plan de autopista elevada que habría demolido Chinatown y Gastown, y la oposición vecinal consiguió enterrarlo en 1972. Es la única ciudad grande de Norteamérica sin una, y por eso el centro es residencial, denso y se puede andar.

¿Qué es el vancouverismo?

El modelo urbano que salió de no tener autopista: torres de vivienda delgadas sobre bases bajas, con comercio a pie de calle y densidad residencial en el centro en vez de oficinas. El centro de Vancouver es el barrio residencial más denso de Norteamérica, y el modelo se copia de Melbourne a Dubái.

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