Del aeropuerto de Pudong al centro
3 paradasActualizado julio de 2026
El tren más rápido del mundo sale de este aeropuerto, alcanza los trescientos ochenta por hora y hace el trayecto en siete minutos. Y tiene dos problemas que nadie menciona en las fotos: no te lleva al centro, y cierra sobre las diez de la noche. Si aterrizas a las once en Pudong, el Maglev no existe para ti.

La alternativa es el metro, la línea 2, que sí llega al centro pero tampoco de un tirón: hay un transbordo obligatorio a mitad de camino que la gente no espera y que hace que te quedes sentado pensando que ya llegas. Ninguna de las dos opciones es mala. Las dos tienen una letra pequeña, y conocerla antes de aterrizar es todo lo que hace falta.
La ruta, parada a parada
3 PARADAS- 01
El Maglev, y sus dos peros
Ningún otro tren de levitación magnética comercial sigue en servicio en el mundo: no toca la vía, va sostenido por electroimanes, y alcanza los trescientos ochenta kilómetros por hora en punta. Hay un marcador dentro del vagón que va marcando la velocidad y todo el mundo le hace una foto. Hace el trayecto en siete minutos y sale cada quince o veinte.
Los dos peros. Uno: no llega al centro. Acaba en Longyang Road, que está en Pudong y en medio de ninguna parte, y ahí hay que cambiar a la línea 2 del metro y seguir otra media hora larga. O sea que los siete minutos famosos son solo el primer tramo.
Dos: cierra pronto, sobre las diez menos diez de la noche, y abre sobre las siete menos cuarto de la mañana. Un vuelo que aterriza a las once no lo pilla.
Con equipaje grande y prisa, sale mejor un taxi. Con tiempo y curiosidad, súbete, porque es un cacharro que solo existe aquí.
- 02
La línea 2, y el transbordo que nadie espera
La línea 2 del metro va del aeropuerto de Pudong hasta People’s Square y East Nanjing Road, o sea al centro de verdad, y cuesta una fracción del Maglev. Es la opción que usa la gente. Tarda algo más de una hora.
Y aquí está el detalle que hay que saber y que casi nadie te cuenta: no es un trayecto directo.
En Guanglan Road hay un transbordo obligatorio, porque el tramo del aeropuerto lo cubren trenes cortos de cuatro vagones y el resto de la línea va con trenes largos de ocho.
El cambio es cruzando el andén y es rápido, pero si no lo sabes te quedas sentado esperando llegar a un sitio al que ese tren no va. Todo el mundo se baja, tú también.
- 03
Cuál coger, y cuándo
La regla corta: si llegas de día, con poco equipaje y te apetece la experiencia, coge el Maglev y cambia al metro en Longyang Road. Si llegas con maletas grandes, con niños o con prisa, coge el metro directamente en la terminal y ahórrate el trasiego, o coge un taxi. Y si aterrizas después de las diez de la noche, el Maglev ya no está: la decisión está tomada.
Dos apuntes que valen para toda China y que aquí también aplican. Uno: lleva la dirección del hotel escrita en caracteres chinos, porque los taxistas rara vez leen otra cosa. Dos: si prefieres pedir el coche por app, la de los extranjeros es DiDi Rider, la versión internacional, y no la DiDi china, que es otro producto.
Y no cojas nunca a quien te aborde dentro de la terminal ofreciéndote un coche.
Preguntas frecuentes
¿Merece la pena el Maglev de Shanghái?
Si llegas de día, con poco equipaje y te apetece la experiencia, sí: es el único tren de levitación magnética comercial del mundo y alcanza 380 km/h. Pero no llega al centro (acaba en Longyang Road, donde hay que cambiar a la línea 2) y cierra sobre las diez de la noche.
¿La línea 2 va directa del aeropuerto de Pudong al centro?
No: hay un transbordo obligatorio en Guanglan Road, porque el tramo del aeropuerto lo cubren trenes cortos de cuatro vagones y el resto de la línea va con trenes de ocho. El cambio es cruzando el andén y es rápido, pero hay que saberlo. Son unos 68 minutos hasta People’s Square.
¿Qué hago si aterrizo tarde en Pudong?
El Maglev ya no está: cierra sobre las diez menos diez de la noche. Quedan la línea 2 del metro, mientras opere, o un taxi. Lleva la dirección del hotel en caracteres chinos y no cojas nunca a quien te aborde dentro de la terminal ofreciéndote un coche.