ES · EUR
My OzuMy Ozu

OZU /CHINA /SHANGHÁI /GUÍA

Shanghái en un día

9 h de ruta5 paradasMejor: Octubre y noviembre: buen tiempo y temporada de cangrejo peludoActualizado julio de 2026

EN CORTO

Dos skylines se miran por encima del río y entre ellos hay setenta años. En la orilla oeste está el Bund: cincuenta y dos edificios de los años veinte que levantaron los bancos y las casas comerciales extranjeras, con columnas, cúpulas y aire de Liverpool. En la orilla este está Pudong, que en 1990 era campo y almacenes. Se cruza en cinco minutos y el salto es de un siglo.

El Bund visto desde Pudong: los edificios de los años veinte al otro lado del río
© Reinhold Möller · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons

Esa comparación es Shanghái entera y es lo que hay que hacer en un día: mirar las dos orillas, cruzar y volver. En medio caben un jardín Ming metido en el casco viejo, los plátanos de sombra de la antigua concesión francesa y los mejores dumplings del mundo. Es la China más fácil para empezar, y aun así necesitarás el móvil para pagar hasta un botellín de agua.

La ruta, parada a parada

5 PARADAS
  1. 01

    El Bund por la mañana

    ⏱ 1-2 h

    El Bund alinea kilómetro y medio de fachadas monumentales de los años veinte y treinta, y todas las levantó alguien que no era chino: bancos británicos, casas comerciales, aseguradoras, consulados. Shanghái estaba entonces dividida en concesiones extranjeras donde la ley china no se aplicaba, y esta era la fachada de esa anomalía, construida para que se viera desde el río.

    Fíjate en el antiguo edificio del Hongkong and Shanghai Bank, de 1923: dentro tiene una cúpula con un mosaico que el propio banco tapó con pintura en los años cincuenta para que no lo destruyeran, y que apareció intacto cuarenta años después al rascar. Se puede entrar y verlo.

    Y los dos leones de bronce de la puerta tienen las patas brillantes de tanto tocarlas: la tradición dice que da suerte, y aquí eso se cumple sin excepción.

  2. 02

    El jardín Yuyuan

    ⏱ 1-2 hDiez minutos andando al oeste del Bund

    En medio del casco viejo, entre torres, hay un jardín Ming de 1559 con estanques, rocallas y pabellones. Lo mandó hacer un funcionario para su padre, tardó casi veinte años y le costó tanto que arruinó a la familia. El padre murió poco después de terminarse. Es un jardín que existe por un gesto de amor filial mal calculado.

    La lógica de un jardín chino es la contraria a la de uno europeo: no hay perspectivas largas ni simetría, hay muros, puertas redondas y recodos que impiden ver el conjunto y obligan a descubrirlo por trozos, para que parezca infinito en dos hectáreas.

    La rocalla del centro, de piedra amarilla traída del lago Tai, es la pieza célebre. Alrededor está el bazar, que es un montaje turístico completo pero que tiene el mejor puesto de sopa de la ciudad.

  3. 03

    Cruzar a Pudong y subir

    ⏱ 2 hEn metro línea 2, una parada bajo el río

    Enfrente del Bund, al otro lado del río, en 1990 había arrozales, almacenes y astilleros. Hoy hay uno de los skylines más famosos del mundo, y lo mejor es que se puede leer como una línea de tiempo: la Perla de Oriente, esa torre de bolas rosas, es de 1994, el Jin Mao, de 1999, el que tiene el hueco rectangular arriba, lo llaman el abrebotellas, es de 2008, y la Torre de Shanghái, la retorcida, de 2015 y con seiscientos treinta y dos metros. Cuatro torres, cuatro décadas.

    La Torre de Shanghái es la segunda más alta del mundo y está retorcida a propósito: el giro reduce la carga del viento casi una cuarta parte, que es lo que hizo posible construirla en un suelo blando de delta. Su ascensor es de los más rápidos del planeta y sube ciento veinte plantas en menos de un minuto.

    Sube a última hora de la tarde y verás encenderse el Bund enfrente, que es la vista que resume la ciudad.

  4. 04

    La antigua concesión francesa

    ⏱ 2-3 h

    Al oeste del centro hay un barrio de calles estrechas con plátanos de sombra que forman túnel, villas art déco y casitas de dos plantas. No es una casualidad estética: fue la concesión francesa entre 1849 y 1943, un territorio dentro de la ciudad donde gobernaba Francia y donde la ley china no llegaba. Los árboles los plantaron ellos y siguen siendo el techo del barrio.

    Aquí está la arquitectura local que nadie espera: el shikumen, «puerta de piedra», que es un híbrido raro y perfecto entre la casa adosada británica y el patio chino, agrupadas en callejones estrechos llamados longtang. Fue la manera de vivir de Shanghái durante un siglo.

    Camina las calles pequeñas al atardecer y verás la ropa tendida cruzando el callejón entre las villas de moda: las dos ciudades ocupan la misma acera.

  5. 05

    El Bund de noche, desde el otro lado

    ⏱ 1 h

    Casi todo el mundo comete el mismo error: ir al Bund de noche a ver el Bund. Desde el Bund se ve Pudong, que también está bien, pero la fachada de los años veinte iluminada solo se ve desde enfrente. Así que el plan es al revés: cruza a Pudong al atardecer y mira hacia atrás.

    El paseo del lado de Pudong es ancho y está pensado exactamente para eso.

    Y hay una manera de cruzar mejor que el metro: el ferry de línea, que es el que usan los de aquí para ir a trabajar, cuesta unas monedas, tarda cinco minutos y te deja en mitad del río con las dos orillas a la vez, la de 1920 a un lado y la de 2015 al otro. Es el mejor trayecto de Shanghái y no aparece en ninguna guía porque no es una atracción: es el autobús.

Preguntas frecuentes

¿Qué ver en Shanghái en un día?

El Bund por la mañana, el jardín Yuyuan de 1559, cruzar a Pudong y subir a la Torre de Shanghái al atardecer, y la antigua concesión francesa. Y de noche, mirar el Bund desde Pudong, que es donde se ve: desde el Bund se ve Pudong, no el Bund.

¿Por qué el Bund parece europeo?

Porque lo construyeron europeos. Shanghái estaba dividida en concesiones extranjeras donde no se aplicaba la ley china, y el Bund era la fachada de esa anomalía: cincuenta y dos edificios de los años veinte levantados por bancos británicos, casas comerciales y consulados, para que se vieran desde el río.

¿Desde cuándo existe Pudong?

Desde 1990. Antes eran arrozales, almacenes y astilleros. El skyline se lee como una línea de tiempo: la Perla de Oriente es de 1994, el Jin Mao de 1999, el «abrebotellas» de 2008 y la Torre de Shanghái, la retorcida, de 2015. Cuatro torres, cuatro décadas.

Más en Shanghái

OZU+1 sala VIP + 1 eSIM de 10 GB cada mes, y precios de miembro en todo29,99 € al mesConoce Ozu+ →