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Un fin de semana en Seúl
22 h de ruta4 paradasMejor: Octubre, por el color. O abril, por los cerezosActualizado julio de 2026
Se cena a medianoche, las cafeterías abren a las tres de la madrugada y el metro funciona hasta pasada la una. Eso significa que un día en Seúl rinde el doble que en Europa: puedes hacer palacios por la mañana, subir una montaña por la tarde y cenar a las once sin que nadie te mire raro. La ciudad no se apaga, y hay que aprovecharlo en vez de pelearse con ello.

Con dos días, el reparto que funciona es este: un día de la Corea vieja (los palacios, el barrio de hanok, el mercado de 1905) y otro de la nueva, que es la que la gente conoce sin saberlo. El río, Gangnam, el diseño. Y hay una tercera cosa que casi nadie mete y que está dentro de la ciudad: un parque nacional con montañas de verdad al que se llega en metro.
La ruta, parada a parada
4 PARADAS- 01
Sábado: Changdeokgung y su jardín
De los cinco palacios de Seúl, este es el único que es Patrimonio de la Humanidad, y por un motivo concreto: es el que menos se destruyó y el que mejor conserva la idea original. Los demás se arrasaron dos veces, la invasión japonesa de 1592 y la ocupación del siglo XX, y son en buena parte reconstrucción, este conserva edificios originales del XVII y XVIII.
Y lo que hay que ver es el Huwon, el jardín secreto: treinta hectáreas de bosque detrás del palacio que eran de uso exclusivo de la familia real. La idea del jardín coreano es no tocar: se aprovechó el terreno como estaba y solo se añadieron pabellones y estanques donde ya había un claro.
Solo se entra con visita guiada, con hora asignada y entrada aparte de la del palacio, y las plazas se acaban. Resérvalo antes de ir, porque es la mitad del motivo de venir aquí.
- 02
Sábado: Bukhansan
Seúl tiene un parque nacional dentro del término municipal, con montañas de granito de ochocientos metros, monasterios budistas y muros de fortaleza, y se llega en metro. Tiene un récord Guinness que lo explica todo: es el parque nacional más visitado del mundo por unidad de superficie, unos cinco millones de personas al año en setenta y siete kilómetros cuadrados.
Y eso te dice cómo son aquí: el senderismo no es un hobby minoritario, es un deporte nacional. Vas a ver a jubilados equipados de arriba abajo con ropa técnica de colores, adelantándote. Hay rutas de todos los niveles y la clásica sube a la cima de Baegundae, que son unas tres horas ida y vuelta y tiene tramos con cable de acero para agarrarse. Desde arriba se ve Seúl entera.
Si vas un domingo, ve con paciencia: hay cola en las cadenas.
- 03
Sábado de noche: la barbacoa y las tijeras
En la barbacoa coreana no te sirven la carne hecha: te dan una mesa con una parrilla de carbón o gas en el centro y un extractor bajando del techo, donde la carne la haces tú. El camarero trae la panceta o la costilla entera y cruda, y a mitad de cocción viene con unas tijeras enormes y la corta en trozos encima de la parrilla. Las tijeras son el utensilio de cocina nacional y no es una broma.
Lo que la convierte en otra cosa son los banchan: los platitos que llegan sin que los pidas (kimchi, brotes, tortilla, algas, ajo crudo) son gratis y se rellenan las veces que hagan falta, solo hay que pedirlo. Y hay una regla que salva la noche: la carne se come envuelta en una hoja de lechuga con un poco de pasta ssamjang, ajo y arroz, y el paquete se mete en la boca de un bocado. Cortarlo se considera de mal comer.
- 04
Domingo: Gangnam y el río
Gangnam significa literalmente «al sur del río», y ese nombre tan poco imaginativo cuenta la historia: hasta los años setenta esto era campo, con arrozales y huertas, y no había ni puentes suficientes. El gobierno decidió expandir Seúl hacia allí, trazó una cuadrícula sobre la nada y en treinta años se convirtió en el barrio más caro y más aspiracional del país. La canción de 2012 iba de eso, de la gente que presume de vivir ahí, y era una burla que medio mundo bailó sin enterarse.
Se ve en una tarde y lo interesante no son las tiendas, es el contraste con la mañana. Y luego bájate al río: el Han tiene un kilómetro de ancho en partes y sus dos orillas son parques enormes donde Seúl entera se sienta en verano, pide comida a domicilio a un punto exacto del césped, esto funciona y es normal, y ve la puesta de sol.
El parque de Banpo tiene un puente con una fuente que echa agua de colores por los lados. Es kitsch y va todo el mundo.
Preguntas frecuentes
¿Qué palacio de Seúl hay que ver?
Changdeokgung, que es el único Patrimonio de la Humanidad y el que menos se destruyó, con edificios originales del XVII y XVIII. Y dentro, el jardín secreto Huwon: solo se entra con visita guiada, hora asignada y entrada aparte, y las plazas se acaban, así que resérvalo antes de ir.
¿Hay montañas en Seúl?
Sí: Bukhansan es un parque nacional dentro del término municipal, con cimas de granito de ochocientos metros, y se llega en metro. Tiene un récord Guinness: es el parque nacional más visitado del mundo por unidad de superficie. Aquí el senderismo es deporte nacional y los jubilados te adelantan.
¿Qué significa Gangnam?
«Al sur del río», literalmente. Hasta los años setenta era campo de arroz: el gobierno trazó una cuadrícula sobre la nada y en treinta años se convirtió en el barrio más caro del país. La canción de 2012 se burlaba precisamente de la gente que presume de vivir ahí.