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Un fin de semana en París

20 h de ruta4 paradasMejor: Evita agosto y los lunes: el Louvre y Versalles cierran lunesActualizado julio de 2026

EN CORTO

Versalles se lleva un día entero y conviene decidirlo antes de venir, no el sábado por la noche: está a tres cuartos de hora en tren, tiene dos mil trescientas habitaciones, unos jardines del tamaño de un barrio y cierra los lunes. Meterlo en media tarde es no verlo. Si dices que sí, el sábado es de París y el domingo es del rey.

Los tejados de París vistos desde lo alto de la colina de Montmartre
© Dietmar Rabich · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons

Y hay un detalle de calendario que arruina fines de semana enteros y que no está en ninguna portada: el Louvre cierra los martes, Versalles y el Musée d’Orsay cierran los lunes, y muchos museos municipales también. Mira qué día caes antes de reservar el vuelo, porque un domingo y un lunes en París son dos ciudades distintas.

La ruta, parada a parada

4 PARADAS
  1. 01

    Sábado: el Musée d’Orsay

    ⏱ 3 h

    El edificio nació como estación de tren en 1900, para la Exposición Universal, que quedó obsoleta en treinta años porque sus andenes eran demasiado cortos para los trenes modernos. Estuvo abandonada, se usó de aparcamiento y de plató de cine, y en los años setenta se aprobó tirarla para hacer un hotel. Se salvó por muy poco, en parte gracias al escándalo que había levantado poco antes la demolición del mercado de Les Halles.

    Hoy tiene dentro la mejor colección de impresionismo del mundo, y verla en una nave de estación con la luz cenital entrando por la bóveda de hierro y cristal es la mitad del asunto. Sube directo a la quinta planta, donde están Monet, Renoir y Van Gogh, en vez de recorrerlo por orden: casi todo el mundo llega arriba agotado.

    Y ponte detrás del reloj gigante a mirar París a través de la esfera, que es la mejor foto de la ciudad y es gratis.

  2. 02

    Sábado: Père-Lachaise

    ⏱ 2 hAl este, en metro. La entrada es gratuita

    Cuando abrió en 1804 fracasó: quedaba lejos, en un barrio pobre y sin consagrar, y nadie quería enterrarse ahí. Así que la administración hizo una campaña de marketing que hoy reconocerías: en 1817 trasladaron con gran ceremonia los supuestos restos de Molière, de La Fontaine y de Abelardo y Eloísa. Funcionó. En pocos años todo el mundo quería estar en el mismo sitio que los famosos, y hoy hay un millón de personas enterradas.

    Están Chopin, Wilde, Piaf, Proust y Jim Morrison, cuya tumba tuvo vigilante durante años. La de Oscar Wilde tiene desde 2011 una mampara de cristal, y no es por vandalismo tonto: la gente la besaba con carmín, y quitar la grasa del pintalabios de la piedra la iba erosionando cada vez. Ahora besan el cristal.

    Es gratis, hay plano en la entrada y es de los sitios más tranquilos de París.

  3. 03

    Sábado de noche: un bouillon

    ⏱ 2 h

    A finales del XIX, un carnicero llamado Duval montó comedores enormes para dar de comer barato y rápido a los obreros de París: caldo, bouillon, un plato y poco más, servido a toda velocidad en salas de cientos de personas. Llegó a haber más de doscientos y casi todos desaparecieron.

    Quedan unos pocos originales, con sus espejos, sus latones y su decoración art nouveau intacta desde 1896.

    Y en los últimos años ha habido un revival: han abierto varios nuevos con la misma idea, que es comer un plato francés clásico por lo que cuesta un menú del día. No se reserva, se hace cola en la acera y se come rápido, en mesa compartida y con el camarero apuntando el pedido en el mantel de papel.

    Es lo contrario del bistró romántico y es mucho más divertido.

  4. 04

    Domingo: Versalles

    ⏱ 8 hTres cuartos de hora en el RER C. Cierra los lunes

    Dos mil trescientas habitaciones y una Galería de los Espejos con trescientos cincuenta y siete espejos, que en el siglo XVII eran un lujo veneciano carísimo: ponerlos ahí era enseñar músculo económico, no decorar. Pero lo importante de Versalles no es el tamaño, es para qué se hizo.

    Luis XIV trasladó aquí la corte en 1682 con un objetivo político muy concreto: obligar a la alta nobleza a vivir con él, lejos de sus tierras y de sus ejércitos, ocupada en un sistema de etiqueta tan absurdo que competir por el derecho a darle la camisa al rey por las mañanas se convirtió en una carrera. Mientras discutían quién le pasaba la manga, no estaban conspirando en provincias.

    Versalles no es un palacio: es una jaula dorada que funcionó durante un siglo, hasta que dejó de funcionar. Ve al Trianon y a la aldea de María Antonieta, que es donde la cosa se cae por su propio peso.

Preguntas frecuentes

¿Qué días cierran los museos de París?

El Louvre cierra los martes. Versalles y el Musée d’Orsay cierran los lunes, y muchos museos municipales también. Míralo antes de reservar el vuelo, porque un domingo y un lunes en París son dos ciudades distintas.

¿Cuánto tiempo hace falta para Versalles?

Un día entero. Está a tres cuartos de hora en el RER C, tiene dos mil trescientas habitaciones y unos jardines del tamaño de un barrio, y además está el Trianon y la aldea de María Antonieta. Cierra los lunes. Meterlo en media tarde es no verlo.

¿Qué es un bouillon?

Un comedor popular del siglo XIX, montado para dar de comer barato y rápido a los obreros de París. Quedan algunos originales con la decoración art nouveau intacta desde 1896, y en los últimos años han abierto varios nuevos con la misma idea: cocina francesa clásica por lo que cuesta un menú del día. No se reserva, se hace cola.

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