Delhi: consejos prácticos
1 h de ruta4 paradasMejor: Febrero-marzo u octubre. La ventana buena es estrecha de verdadActualizado julio de 2026
De noviembre a enero, el aire de Delhi es un problema de salud pública. No es una neblina invernal con encanto: es contaminación en niveles que llevan a cerrar colegios y a que la gente de aquí use mascarilla y purificadores en casa. Se juntan tres cosas (la quema de rastrojos en los estados agrícolas de al lado, el tráfico y una inversión térmica invernal que atrapa todo sobre la ciudad) y el resultado se mide y se publica todos los días.

Decirlo no es alarmismo: es lo que cambia tus fechas. Si tienes flexibilidad, ven en febrero, marzo u octubre. Y si vienes en invierno, ve sabiéndolo, sobre todo si tienes asma, problemas respiratorios o viajas con niños o mayores. A partir de ahí, Delhi tiene unas cuantas cosas prácticas que conviene conocer, y ninguna es complicada.
La ruta, parada a parada
4 PARADAS- 01
El calendario real
Hagamos el año entero, porque la ventana buena es más estrecha de lo que la gente cree. De abril a junio, Delhi pasa de los cuarenta y cinco grados con una sequedad brutal: es un calor que no permite hacer turismo entre las once y las cinco. De julio a septiembre llega el monzón, que baja la temperatura pero lo llena todo de humedad y de agua. De noviembre a enero está el problema del aire.
Queda octubre, febrero y marzo. Esos son los meses: temperatura agradable, aire aceptable y luz buena. Es una ventana estrecha y por eso son también los meses más solicitados. Si tienes que venir fuera de ellos, adáptate: en verano, madruga y usa el mediodía para museos y el metro, que van con aire, en invierno, comprueba el índice de calidad del aire igual que comprobarías la lluvia, y si el día viene malo, cambia el plan de exterior por interior.
Y ten en cuenta las fiestas grandes: en Diwali y en Holi la ciudad es un espectáculo, pero muchos negocios cierran y todo se complica.
- 02
El agua, y el estómago
La regla no admite excepciones cómodas: agua embotellada siempre, y también para lavarte los dientes. Comprueba que el precinto está intacto al abrirla. Nada de hielo en bebidas de sitios que no sepas, y cuidado con los zumos exprimidos con hielo y con la fruta ya pelada.
Dicho eso, no hay que ir con miedo, porque el miedo hace que te pierdas lo mejor. Se puede comer estupendamente en la calle en Delhi aplicando tres filtros: cola de gente local, comida hecha delante de ti y con fuego, y rotación alta. Y sé realista contigo mismo: si tu estómago no está acostumbrado a este nivel de especia y de bacterias distintas, dale unos días de margen antes de lanzarte a todo, y lleva desde casa lo básico (sales de rehidratación sobre todo, que es lo que de verdad importa si te pilla).
Consulta lo de las vacunas y la profilaxis con tu médico antes de viajar, con tiempo, que algunas necesitan semanas.
- 03
El metro, y el vagón de mujeres
El metro de Delhi le da al visitante la mejor noticia de la ciudad: es moderno, limpio, barato, va con aire acondicionado y llega a casi todo lo que quieres ver, saltándose un tráfico que es de los peores del planeta. Úsalo por defecto para todo. Hay control de seguridad al entrar en cada estación, con cola, así que cuenta cinco minutos extra.
Dos cosas que hay que saber. La primera: el primer vagón de cada tren es exclusivo para mujeres, está señalizado en el andén y se respeta escrupulosamente. Si eres hombre, no te metas ahí ni por despiste.
Si eres mujer y viajas sola, ese vagón existe precisamente para eso y es cómodo.
La segunda: en hora punta, el metro de Delhi va lleno de una manera que hay que ver, así que si vas con maletas o con niños, evita las siete de la tarde. Compra la tarjeta recargable el primer día y olvídate de hacer cola en las máquinas.
- 04
Cómo comportarse, y el regateo
Unas cuantas cosas que se agradecen sabidas. En templos, mezquitas y gurdwaras hay que descalzarse, y en los sijs además hay que cubrirse la cabeza, dan pañuelos en la puerta. Se come y se da con la mano derecha. La izquierda tiene otra función y usarla se percibe como sucio. Vestir cubriendo hombros y rodillas es lo normal y te ahorra miradas, sobre todo en sitios de culto y fuera de las zonas turísticas.
Del dinero: se espera propina de alrededor del diez por ciento en restaurantes con servicio, si no viene ya en la cuenta. El regateo es normal en mercados y con los rickshaws, y no es un conflicto: es una conversación, se hace con buen humor y sin agriarse. Pero hay una asimetría que conviene tener presente: la diferencia por la que estás discutiendo suele ser pequeña para ti y no tan pequeña para el otro. Regatea, es lo correcto y lo esperado, pero no lo conviertas en un deporte.
Y en las tiendas con precio marcado y en los taxis con app, no se regatea nada: ahí el precio es el precio.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la mejor época para viajar a Delhi?
Octubre, febrero o marzo, y la ventana es estrecha de verdad. De abril a junio se pasan los 45 grados, de julio a septiembre es el monzón, y de noviembre a enero la contaminación del aire es un problema de salud pública (quema de rastrojos, tráfico e inversión térmica) con niveles que llevan a cerrar colegios. Si vienes en invierno, ve sabiéndolo, sobre todo con asma o niños.
¿Es seguro Delhi para un turista?
Sí, con las precauciones de cualquier ciudad grande. Lo que te vas a encontrar no es peligro físico sino insistencia comercial y algún timo bien rodado: el clásico es el conductor que te dice que tu hotel ha cerrado y se ofrece a llevarte a una agencia «oficial». Respuesta: llévame a la dirección que te he dado, con calma y repetida. El metro va con aire, es limpio y tiene el primer vagón exclusivo para mujeres.