Bombay: consejos prácticos
1 h de ruta4 paradasMejor: De noviembre a febrero. Y mira las fechas del monzón antes de nadaActualizado julio de 2026
Maharashtra, el estado del que Bombay es capital, exige técnicamente un permiso oficial para consumir alcohol. No es una broma ni una ley derogada: es una norma vigente, herencia de una política de prohibición antigua, y existe un permiso de bebedor que se puede sacar por internet o que los hoteles y algunos bares gestionan. En la práctica casi nadie se lo pide a un extranjero, pero es real y de vez en cuando aparece.

Es el ejemplo perfecto de que esta ciudad tiene reglas propias que conviene conocer antes. La otra grande es el clima: aquí no hay que hablar de estaciones, hay que hablar del monzón, que de junio a septiembre cae sobre esta costa con una intensidad que inunda calles, corta trenes y cancela barcos. Con esas dos cosas sabidas y el resto de lo básico, Bombay es de las ciudades más fáciles y más acogedoras de la India.
La ruta, parada a parada
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El monzón, que aquí no es una estación
De junio a septiembre, el monzón golpea esta costa y no se parece a la lluvia que conoces: son meses de agua constante y de días concretos en que cae una barbaridad. En julio de 2005 cayó casi un metro de agua en veinticuatro horas y la ciudad se detuvo por completo, con cientos de muertos. No es una curiosidad histórica: Bombay se inunda todos los años en mayor o menor medida, porque es terreno ganado al mar y el drenaje no da abasto.
Traducido a tu viaje: de noviembre a febrero es la época, sin discusión. Es cuando el clima es agradable de verdad y todo funciona. De marzo a mayo hace un calor húmedo agotador. Y en monzón, media ciudad no está disponible: los barcos a Elefanta no salen, las carreteras de la costa se cortan y hay días en que los cercanías se paran y la ciudad entera se queda donde esté.
Si vienes en esos meses, ve sabiéndolo, deja margen y no encadenes vuelos justos. Lo único que mejora con el monzón son las montañas del este, que se ponen verdes y se llenan de cascadas.
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El alcohol, y las fechas secas
El permiso de bebedor existe de verdad: en Maharashtra hace falta técnicamente para consumir alcohol, se saca por internet o lo gestionan los hoteles, y en la práctica a un extranjero casi nunca se lo van a pedir. Pero existe, y ahora sabes qué es si alguien lo menciona.
Lo que sí te va a afectar de verdad son los días secos: hay fechas concretas del año, señaladas por ley (festivos nacionales, jornadas electorales y algunas fiestas religiosas), en las que no se sirve ni se vende alcohol en ningún sitio del estado. Ni en bares, ni en hoteles, ni en tiendas.
Si tu cena de despedida cae en una de esas fechas, te vas a enterar en el momento. Míralo si te importa.
Y en general: aquí beber es caro comparado con el resto del sudeste asiático, porque los impuestos del estado son altos, y esa es una de las razones de que la escena de bares de Bandra sea más cara de lo que esperarías.
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Moverse, y los vagones de mujeres
Bombay se mueve en cercanías, y hay que entender lo que eso significa. Es la infraestructura que sostiene la ciudad, mueve millones de personas al día y es la única manera rápida de recorrer esa lengua de tierra. Se puede coger y merece la pena hacerlo una vez, fuera de hora punta y en un trayecto corto.
Fuera de hora punta. Eso no es una recomendación, es la regla: en hora punta estos trenes van saturados de una manera que hay que ver, con gente colgando de las puertas, y no es sitio para alguien con maleta, con niños o sin costumbre. Hay vagones exclusivos para mujeres, señalizados y respetados, y si viajas sola son la opción cómoda. Para el resto, la aplicación de coche o el taxi negro y amarillo, contando siempre con que el tráfico de aquí es de los peores del mundo y que la línea de metro nueva se lo salta yendo por debajo.
Y una cosa que sorprende: Bombay es una ciudad bastante segura para caminar de noche en las zonas centrales, más que muchas capitales europeas.
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Lo básico de la India, aquí
Vale lo mismo que en el resto del país y no hay que darle más vueltas. Agua embotellada siempre, con el precinto intacto, y también para lavarte los dientes. La comida de la calle es de las mejores de la India y sería absurdo perdérsela: cola de gente local, hecha delante de ti y con fuego, y rotación alta. Con eso, adelante. Lleva sales de rehidratación desde casa por si acaso, y habla con tu médico de vacunas con semanas de antelación.
De trato: se come y se da con la mano derecha, descálzate en templos y mezquitas y cúbrete la cabeza en los santuarios sijs, y hombros y rodillas cubiertos fuera de las zonas turísticas. Propina de alrededor del diez por ciento si no viene en la cuenta.
Y una peculiaridad de Bombay frente a otras ciudades indias: aquí el acoso comercial al turista es notablemente menor. Esta es una ciudad de trabajo, la gente va a lo suyo y nadie tiene tiempo de perseguirte. Es, con diferencia, la puerta de entrada más suave a este país.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la mejor época para viajar a Bombay?
De noviembre a febrero, sin discusión. De junio a septiembre cae el monzón sobre esta costa con una intensidad que inunda calles, corta trenes y cancela los barcos a Elefanta, en julio de 2005 cayó casi un metro de agua en 24 horas y la ciudad se paró. De marzo a mayo hace un calor húmedo agotador. Si vienes en monzón, ve sabiéndolo y no encadenes vuelos justos.
¿Se puede beber alcohol en Bombay?
Sí, aunque en Maharashtra hace falta técnicamente un permiso de bebedor: se saca por internet o lo gestionan los hoteles, y a un extranjero casi nunca se lo piden. Lo que sí te afectará son los días secos: hay fechas concretas del año, por ley, en que no se sirve ni se vende alcohol en ningún sitio del estado. Y beber aquí es caro, porque los impuestos estatales son altos.